Un hombre desnudo aparece de frente en una escena de estética religiosa y oscura, con el torso musculoso iluminado por velas y un halo dorado detrás de la cabeza. Lleva una pesada cadena metálica alrededor del cuello que cae por el pecho hasta una gran cruz situada sobre la zona genital, cubriendo el pene mientras los testículos quedan parcialmente visibles. Su expresión es intensa, con la boca abierta y los ojos cerrados, como en un gesto de éxtasis, dolor o trance místico. El fondo muestra arcos de piedra, humo de incienso y varias velas encendidas, creando una atmósfera barroca, ritual, sacrílega y dramática.