Surrealismo, en el espigón los fallos gigantes orinn hasta inundar el mar en que se bañan los nudistas agradecidos
Un grupo de personas disfruta de un baño junto al mar al atardecer, rodeado de grandes bloques de hormigón cilíndricos y cúbicos que actúan como rompeolas. Varias fuentes de agua brotan con fuerza entre las estructuras, formando chorros altos y salpicaduras doradas iluminadas por una luz cálida amarillenta. Al fondo se extiende el horizonte del océano, con bañistas parcialmente sumergidos y siluetas relajadas entre las olas. En primer plano aparecen dos hombres mojados conversando muy cerca entre las rocas, mientras el ambiente transmite una escena veraniega, costera y lúdica, con textura rugosa del cemento, agua en movimiento, espuma, reflejos solares y una atmósfera de playa urbana al final del día.