Dos hombres sin camiseta aparecen enfrentados en una comisaría u oficina policial iluminada con paneles fluorescentes; el de la izquierda lleva gorra de policía negra, gafas de sol, bigote, cinturón de uniforme y numerosos tatuajes en el pecho y los brazos, además de un cigarrillo en la boca, desde donde expulsa un chorro de líquido hacia la cara del otro hombre. El hombre de la derecha, de pelo rizado y torso desnudo, permanece muy cerca, con expresión seria y la boca ligeramente abierta mientras recibe el chorro. Al fondo se ven escritorios, papeles, taquillas, ordenadores y agentes uniformados desenfocados, reforzando el ambiente de comisaría.