Un hombre desnudo yace boca arriba sobre un camino de hormigón mojado, con las piernas abiertas y los tobillos atados con cuerdas, mientras su cuerpo embarrado queda parcialmente sumergido en un charco; el pene y el vello púbico son visibles en el centro de la escena. Cuatro hombres vestidos con ropa oscura deportiva y casual lo rodean de pie, inclinándose hacia él con actitud seria, como si lo estuvieran observando o intimidando. El entorno es un descampado árido y abandonado, con hierba seca, grietas en el suelo, vallas lejanas y un cielo gris nublado que aporta una atmósfera fría, tensa y degradada.