Un hombre desnudo, calvo y musculoso, con grandes tatuajes negros por el torso, el brazo y la pierna, aparece de pie en un patio de piedra de estilo histórico, con columnas y arcos al fondo; lleva dilatadores en las orejas, piercing en la nariz y bigote oscuro, mirando hacia abajo con gesto serio. Su pene erecto queda en primer plano junto a una escena sexual surrealista: varias pollas erectas, brillantes y manchadas de semen, sobresalen alrededor de una gran vasija de barro tipo ánfora, junto al cuerpo parcialmente visible de otra persona tumbada entre bloques de piedra. La composición mezcla desnudez masculina, tatuajes, cerámica antigua, arquitectura clásica y un ambiente explícito de performance erótica.