Extraño atacante trompiforme que desea y asfixia a sus víctimas.
Hombre desnudo y musculoso de pie en una cueva rocosa, con expresión de grito o dolor, rodeado por una enorme criatura tentacular de aspecto fálico que se enrosca alrededor de su torso, cintura y piernas. La piel del tentáculo es rosada y marrón, húmeda, arrugada y segmentada, con una textura orgánica similar a escamas o pliegues, y una punta gruesa que recuerda a un pene. El entorno es oscuro, subterráneo y mineral, con paredes irregulares de piedra, suelo terroso y escombros, creando una escena surrealista de horror corporal, tensión física y fantasía grotesca.