Un cuadro enmarcado con estilo realista representa a tres hombres desnudos sobre una cama con sábanas blancas, posando de forma íntima y frontal. Los cuerpos musculosos aparecen cuidadosamente iluminados, con abdominales definidos, torsos brillantes y piernas abiertas, dejando visibles los penes erectos de los tres. Dos de ellos están arrodillados a los lados, uno con el brazo levantado tras la cabeza y el otro inclinado hacia el centro, mientras el tercero reposa reclinado entre ambos, sosteniéndose parcialmente sobre la cama. El fondo oscuro de tela y el marco de madera aportan un aire clásico, casi de pintura académica homoerótica.