Un hombre desnudo y muy musculoso trabaja dentro de un granero rústico, rodeado de fardos de paja y madera envejecida iluminada por la luz natural que entra por una puerta abierta al campo. Lleva una capucha negra con orejas y pequeños cuernos de vaca, pelo rosa visible en la frente y unas botas vaqueras negras con caña rosa decorada, mientras sostiene una horca metálica clavada en el heno. Su torso definido, brazos, abdominales y piernas aparecen tensos por la postura de esfuerzo, y el pene queda visible entre los muslos. La escena combina estética rural, granja, trabajo con paja, desnudez masculina y un toque fetichista o humorístico por el accesorio de animal.