Un hombre desnudo con rasgos fantásticos posa de pie en un prado florido bajo un cielo azul con nubes, llevando grandes alas de mariposa negras con paneles amarillos, rojos y azules, además de antenas largas sobre el pelo despeinado. Su cuerpo musculoso y definido aparece iluminado por luz natural, con abdomen marcado, pecho descubierto y pene visible en primer plano. El entorno campestre está lleno de flores silvestres de colores, hierba alta y un paisaje abierto con colinas lejanas, creando una escena surrealista que mezcla figura humana, criatura alada, naturaleza, fantasía y estética de mariposa.