Dos hombres en bañador se duchan juntos en una cabina estrecha de azulejos blancos, bajo una luz cenital intensa y con el suelo mojado cubierto de espuma. Ambos están descalzos y con el torso desnudo, la piel brillante por el agua; el hombre de la izquierda lleva un bañador marrón ajustado, una cadena al cuello y sonríe mientras mira al otro, con espuma en el pecho, las manos y los pies. El hombre de la derecha, con gafas y bañador azul oscuro, le frota las manos enjabonadas en un gesto cercano y cotidiano. Alrededor se ven dos alcachofas de ducha metálicas, grifos, paredes de baño y restos de jabón sobre el desagüe central.