Dos hombres desnudos posan junto a una pared de ladrillo claro bajo una luz cálida y directa, que proyecta sombras marcadas sobre el fondo. El hombre de la izquierda está de frente, con la cabeza inclinada mirando hacia abajo, lleva unos auriculares con el cable colgando sobre el torso, un reloj en la muñeca y muestra el pene flácido y vello púbico visible. El hombre de la derecha aparece de perfil, completamente desnudo, calvo, con un tatuaje grande en el brazo y hombro, manteniendo una postura recta y relajada sobre el suelo de cemento. La escena tiene un aire íntimo, natural y minimalista.