Un hombre semidesnudo con orejas de burro postizas aparece a cuatro patas sobre un campo arado, llevando un arnés de cuero sobre el pecho y un tanga negro, en una escena rural de tono surrealista y claramente humillante o fetichista. Su cuerpo velludo y embarrado está inclinado hacia delante, con las manos apoyadas en la tierra removida y una expresión de esfuerzo o desconcierto en el rostro. Detrás de él, un hombre mayor sonriente, vestido con peto vaquero, camisa clara y sombrero de paja, maneja un arado tradicional enganchado al arnés como si estuviera usando al hombre para labrar la tierra. Al fondo se ven una valla de madera, árboles verdes, cielo azul y un entorno de granja o campo agrícola.