Dos hombres de espaldas, corpulentos y con abundante vello corporal, permanecen en un balcón estrecho al atardecer vestidos únicamente con calzoncillos blancos tipo slip, dejando visibles las piernas, la espalda, las nalgas y la cintura marcada por la goma de la ropa interior. Ambos sostienen copas con bebida mientras miran una avenida urbana muy transitada, llena de luces, peatones y edificios clásicos de varias plantas, creando una escena íntima y relajada con ambiente de hotel o apartamento céntrico. La barandilla de hierro forjado, la luz cálida interior, una silla blanca en un lateral y el cielo azul anaranjado refuerzan la sensación de pausa privada frente al bullicio de la ciudad.