Antiguo Egipto. Esclavos sudaneses y caucásicos transportan mercancías a golpe de látigo en una falúa. El capitán sádico mantiene una erección.
Una barca de madera navega sobre aguas turquesas al atardecer, ocupada por varios hombres musculosos de piel oscura y clara, algunos sentados desnudos de espaldas con pintura roja corporal y remos largos de pala anaranjada. A la izquierda, un hombre alto de cuerpo muy definido permanece de pie en la proa, con brazalete amarillo, collar dorado, tocado rojo y un látigo o cuerda curvada en la mano, mientras observa al grupo. La vela triangular color ocre se alza inflada por el viento, iluminada por una luz cálida, con el mar y un cielo suave con nubes al fondo, creando una escena náutica estilizada, dramática y de estética fantástica.