Primerísimo plano de un hombre con la cara pegada o muy próxima a un cristal cubierto de gotas de agua, creando una sensación intensa de humedad, lluvia y encierro. Su expresión resulta tensa y vulnerable, con los ojos entrecerrados, la boca abierta y restos de saliva o líquido escurriendo desde el labio inferior y la barbilla. Destacan el bigote rubio poblado, el aro negro en la fosa nasal, la piel pálida y los detalles ampliados de la nariz, los labios y la mirada desenfocada tras el vidrio mojado. El encuadre cerrado, la iluminación fría y las gotas resbalando por la superficie transmiten una atmósfera incómoda, íntima y claustrofóbica.