Un hombre musculoso camina descalzo por un sendero oscuro del bosque bajo la luz de la luna llena, con el cuerpo brillante como mojado y el pelo azul claro despeinado cayéndole sobre la cara. Lleva únicamente un tanga mínimo de tiras rosas que deja casi todo el cuerpo desnudo, con unos pequeños adornos esféricos metálicos cubriendo el pene, mientras mira de perfil con expresión seria. A un lado del camino hay unos pantalones claros colgados de una señal de madera, y al fondo se aprecia un ambiente de festival nocturno con carpas iluminadas, guirnaldas de luces cálidas, árboles, vegetación densa y una atmósfera de fantasía sensual y misteriosa.