Hombre desnudo y musculoso sentado en el suelo de una estancia estrecha revestida de madera, con las piernas muy abiertas y el torso inclinado hacia delante bajo una luz cenital dura. Su expresión es intensa, con la boca abierta y el ceño fruncido, mientras el sudor o líquido resbala por el pecho, los abdominales, los muslos y la ingle. El pene queda completamente expuesto entre las piernas, apuntando hacia abajo, y delante de él hay salpicaduras de líquido marrón sobre las baldosas claras. La escena tiene una iluminación dramática, ambiente oscuro y claustrofóbico, con énfasis en el cuerpo definido, la desnudez frontal y una sensación física cruda e incómoda.