Escrito por: Machmua
Maduro, atractivo, heterosexual, casado. Un hombre que cumple su papel con naturalidad, que conoce las reglas y sabe perfectamente qué imagen proyectar. Para quienes me rodean, no hay nada extraño en mí. Soy exactamente quien aparento ser.
Pero la noche tiene sus propias reglas.
Cuando cierro los ojos y el sueño comienza a arrastrarme hacia sus profundidades, algo dentro de mí se desprende de la realidad. Entonces aparece otro hombre. Uno que no reconozco y que, sin embargo, sospecho que siempre ha estado ahí, esperando la oscuridad.
En ese mundo no tengo nombre, ni reputación, ni esposa, ni pasado.
Solo estoy yo… y ellos.
Hombres que me observan como si pudieran ver a través de todas mis defensas. Hombres crueles, dominantes, libertinos, que parecen conocer mis debilidades mejor que yo mismo. Ante ellos, toda la seguridad que exhibo durante el día se desmorona. Mi voluntad se vuelve frágil. Mi orgullo, inútil.
Y ellos lo saben.
Me convierten en aquello que jamás admitiría desear despierto: alguien sometido, reducido a su voluntad, atrapado en una pesadilla tan perturbadora como fascinante. Una fantasía de decadencia y perversión que parece arrancada de las páginas más oscuras del Marqués de Sade, como si mi propia mente hubiera construido un escenario en el que todas mis certezas pudieran ser destruidas.
Lo verdaderamente inquietante no es que me dominen.
Es que, mientras sueño, una parte de mí deja de resistirse.
Y cuando esa parte aparece, ya no sé dónde termina la pesadilla y dónde comienza el deseo.
Entonces despierto.
Estoy empapado en sudor. El corazón me golpea el pecho. Durante unos instantes permanezco inmóvil, mirando la oscuridad, intentando reconstruir lo ocurrido.
Pero los recuerdos regresan.
Sus rostros. Sus voces. Sus miradas. La sensación de haber perdido por completo el control.
Y esa última imagen que debería aterrorizarme más que ninguna otra: yo, arrodillado ante ellos, consciente de que en aquel mundo había dejado de ser el hombre que todos creen conocer.
Me digo que solo ha sido un sueño.
Una fantasía absurda.
Una aberración de la imaginación.
Pero mientras recupero el aliento, una pregunta se abre paso lentamente entre mis pensamientos:
¿Y si el sueño no estuviera inventando algo?
¿Y si simplemente estuviera revelándolo?
Sueño
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como Machmua.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/44692-dream