Contenido 18+

18+ significa contenido adulto. La visualización del contenido en esta comunidad podría no ser adecuada en determinadas situaciones.

Las publicaciones de esta página pueden contener imágenes, referencias o historias explícitas.

Capítulo IV – Obediencia Total

Escrito por: minto

11h
470 palabras

El cambio fue lento, progresivo y absoluto. Gustavo dejó de discutir. Empezó a anticipar las órdenes antes de que se las dieran. En el gimnasio, a veces sentía el peso invisible del collar, aunque no lo llevara puesto y se le endurecía el pene solo de pensarlo. En el bar, bajaba la mirada en cuanto Sánchez entraba por la puerta y esperaba instrucciones, aunque nadie se las diera. Vince se convirtió en su compañero de cadena: compartían habitación en la casa de campo, se ayudaban a limpiarse el semen y la sangre ligera después de las sesiones largas y se consolaban en silencio cuando el dolor era demasiado intenso para las palabras.

Sánchez lo usaba con sadismo calculado, paciente y creativo. A veces lo dejaba de rodillas durante horas, sirviendo de reposapiés humano mientras él leía o trabajaba en silencio, y cada vez que Gustavo se movía le daba un azote seco. Otras veces lo ataba de forma elaborada y lo dejaba solo en el sótano con un temporizador que controlaba un vibrador y un electro estimulador, obligándolo a aguantar ciclos de estimulación intensa y negación absoluta hasta que lloraba de frustración. Gustavo aprendió a pedir castigo cuando fallaba. Aprendió a decir “gracias, amo” después de cada marca nueva, cada moretón profundo, cada línea roja que le cruzaba la piel. Aprendió a encontrar una forma extraña y sucia de paz en la certeza de que alguien más decidía por él en absolutamente todo, incluso cuándo podía orinar o cuándo podía correrme.

Una madrugada, después de una sesión particularmente brutal en la que Sánchez lo había azotado con un cinturón de cuero hasta dejarle las nalgas hinchadas, moradas y abiertas, y luego lo había follado sin piedad contra la pared de piedra mientras le apretaba el cuello, Gustavo se quedó de rodillas frente a él, temblando sin control, con semen secándosele en los muslos, la cara y el pecho, y lágrimas frescas y sucias en la cara.

—Soy suyo —susurró con la voz completamente rota—. Úseme como quiera. Rómpame. Soy su mercancía. Solo suyo. No soy nada más.

Sánchez le acarició el pelo con una ternura casi cruel, tirando ligeramente de él para obligarlo a levantar la cara y mirarlo a los ojos hinchados.

—Eso ya lo sé. Ahora solo falta que el resto del mundo también lo sepa. Y lo van a saber. Te voy a prestar, te voy a mostrar y te voy a usar hasta que no quede nada de ese entrenador que creías ser.

Esa noche Gustavo durmió a los pies de la cama de Sánchez, desnudo, con el collar puesto y la certeza fría y definitiva de que ya no había vuelta atrás. La obediencia se había convertido en su nuevo centro de gravedad, en la única cosa que todavía tenía sentido en un mundo que se había vuelto oscuro y simple.

Lee el relato completo Inicia sesión en Xtudr

Capítulo IV – Obediencia Total

Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.

Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como minto.

Con Xtudr, puedes:

- Crear un perfil con fotos y preferencias.

- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.

- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.

- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.

- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.

Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.

https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/44530-chapter-iv-total-obedience