Escrit per: zorracomepollas
893 paraules
Entro por la puerta de Octopus. El recepcionista, un macho barbudo de unos 45 con el torso pelado, me cobra la entrada. Me mira de arriba abajo mientras cojo la llave de la taquilla.
— La número 27 — me dice con media sonrisa.
Dejo la mochila, cuelgo la ropa. Salgo al pasillo con la toalla enrollada en la cadera y las chanclas. El corazón me late más fuerte de lo que esperaba.
El circuito es pequeño pero tiene lo justo: sauna seca, baño turco, ducha, un pasillo con cabinas y un cuarto oscuro al fondo. Paseo despacio. En la sauna seca hay dos tíos: un osazo peludo de unos 50 con el vientre caído y la polla gruesa reposando sobre el muslo, y un tipo más delgado, canoso, sentado en la penumbra. El osazo me mira abriendo un poco las piernas.
Me siento enfrente. Asiento. El calor me empieza a aflojar los músculos. Paso la mano por mi propio pecho, sintiendo el vello, y veo cómo el tipo me sigue mirando. Se toca la polla sin disimulo, despacio, y me hace una seña con la cabeza señalando el pasillo de cabinas.
Me levanto y le sigo.
En la cabina número 5, una habitación diminuta con un banco de plástico, luz roja, un agujero en la pared. El osazo entra detrás de mi y cierra la puerta. Estoy a oscuras casi, solo el brillo rojo del pasillo filtrándose por la rendija.
— Bueno, putón — suelta sin presentarse —. ¿Vienes a que te abran el culo o solo vas a mirar?
Me pone una mano en la nuca y me empuja hacia abajo, de rodillas. La toalla se me cae. Ahí estoy, desnudo, de rodillas en el suelo húmedo de la cabina, frente a una polla gruesa que ya está dura.
Se abre la toalla, dejándola en el banco y saca un pedazo de polla de 18 centímetros, circumcisa, venosa, con las pelotas bien caídas y peludas. Sin decir nada me agarra de la barbilla y me la mete en la boca.
— A succionar, maricón. Que te voy a dejar la garganta hecha mierda.
Me la clava hasta el fondo. Me atraganto, pero él mantiene sus caderas firmes, una mano en mi nuca empujando mientras la polla me llena la boca. Su olor a jabón y a sudor de sauna me envuelve. Me embiste la garganta durante cinco minutos — a veces rápido, a veces parando con la polla dentro hasta que casi me ahogas haciéndome salivar, luego otra vez el ritmo.
— Así, así, puta — gruñe —. Trágatela toda.
Cuando decide que ya he mamado suficiente, me levanta de un tirón. Me pone de espaldas contra la pared de la cabina y me gira. Me inclina hacia el banco de plástico, apoyando las manos.
— Enséñame ese culo — dice, y me separa las nalgas con las dos manos.
Escupe en mi esfínter. No lubricante, saliva. Pasa el pulgar por el borde y gimo, notando cómo el músculo se contrae y se relaja.
— Tienes buen agujero. Pero está tenso. Vas a tener que abrirte bien para mí.
Saca un popper del bolsill...
Experiencia en sauna...
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como zorracomepollas.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/44103-sauna-experience