Escrito por: Sumi
2144 palabras
El gimnasio estaba casi vacío cuando Bruno terminó su última serie de dominadas. Su espalda ancha brillaba de sudor bajo la luz blanca del techo. A los veintiocho años lucía un físico que muchos en el gimnasio y su entorno envidiaban: hombros anchos, brazos densos, abdomen duro como una placa de metal y una espectacular V, que resaltaba su cintura. Se había dedicado desde su primer año de universidad a construir ese cuerpo y dedicaba gran esfuerzo a su alimentación y suplementación. Bruno era lo que se considera un metrosexual, cada 3 días un barbero marcaba su barba y repasaba su corte y depilaba su abdomen, espalda y pecho, que no lucían nada de vello, no así sus axilas. Ese contraste de su cuerpo lampiño con su barba y cejas, siempre impecables, lo hacían irresistibles a las miradas, eso lo agobiaba un poco, por eso disfrutaba este horario en el cual el gimnasio estaba prácticamente solo.
Sin embargo, aquella tarde, sentía algo extraño.
No era cansancio. Era una sensación difusa, como si alguien lo estuviera observando.
—Te estás pasando con las repeticiones —dijo una voz tranquila detrás de él.
Bruno se giró.
El hombre que hablaba era Adrián, el nuevo entrenador del gimnasio. Alto, elegante, con un rostro perfilado que daba un aspecto europeo, cabello rizado pero cortado perfectamente, brazos enormes y tatuados y casi dos metros de altura que daban un aspecto imponente, pero lo mas destacado, era du mirada, una mirada casi hipnótica. Adrían, había llegado hacía apenas un mes, pero en poco tiempo se había ganado la admiración de todos.
—Treinta dominadas seguidas —continuó Adrián, cruzando los brazos—. No necesitas demostrarle nada a nadie.
Bruno se encogió de hombros.
—Es costumbre.
Adrián lo observó durante unos segundos más, como si evaluara cada músculo de su cuerpo.
—Tu genética es impresionante —dijo finalmente—. Pero estás entrenando como alguien que quiere conservar lo que tiene… no como alguien que quiere evolucionar.
Bruno sonrió.
—No se si pueda evolucionar.
Adrián negó lentamente.
—Eso depende del método.
Lo que empezó como una conversación ligera, pronto se transformó en una rutina, casi personalizada, que se repitió al día siguiente, y al otro también, hasta que se volvió una costumbre. Para Bruno ya no era una opción esa hora de entreno. Sin ser consciente de ello, transformó su entrenamiento en una cita a la que acudía siempre puntual con Adrián. El entrenador tenía siempre un olor que Bruno no había reconocido, sin embargo, a medida que pasaban los días, ese olor desconocido, al principio, empezó a resultarle placentero y sentía un poco envidia del olor que emanaba su entrenador. En algunas repeticiones del gimnasio, notó que ese olor provenía de las axilas de su entrenador, unas axilas que no lucían ningún pelo y por primera vez en la vida, Bruno se...
La transformación de Bruno
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como Sumi.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/43701-la-transformacion-de-bruno