Escrito por: MADUROPREGUNTAME
1171 palabras
Fuiste a la cocina. La cocina del semisótano era un pasillo estrecho con encimera a un lado y pared al otro. Sin ventana. La luz era un fluorescente de tubo que parpadeaba cada vez que lo encendías, un parpadeo epiléptico que duraba tres o cuatro segundos antes de estabilizarse en un blanco quirúrgico que lo hacía todo más feo. Y en esa cocina ya era difícil hacer algo más feo. Los azulejos blancos amarillentos por el humo y la grasa. La encimera de formica levantada en las esquinas, con quemaduras de cigarrillos que Carmen apagaba ahí cuando no encontraba el cenicero, marcas negras como pequeños cráteres lunares en una superficie que algún día fue blanca. El fregadero con tres platos, dos vasos y una sartén con restos de huevo frito pegado que llevaba ahí desde el miércoles o el jueves o la semana pasada. La nevera, un Balay de los noventa que zumbaba con un ruido asmático de motor moribundo, decorada con un imán del Telepizza y una foto tuya de cuando tenías seis años, sonriendo con un diente menos, la única foto tuya que había en toda la casa, la prueba gráfica de que en algún momento de la historia hubo un niño feliz en este agujero.
Preparaste el café. Cafetera italiana. La única cosa de la cocina que funcionaba correctamente, porque tú la cuidabas, tú la limpiabas, tú le cambiabas la goma cuando se gastaba, porque el café de la mañana era el sacramento, el único ritual que esta familia rota celebraba con cierta regularidad. Agua hasta la válvula. Café molido del Hacendado, el de paquete rojo de un euro y poco, una cucharada generosa que aplanabas con el dedo. Roscar. Fuego medio. Esperar.
Mientras la cafetera calentaba te apoyaste contra la pared y respiraste.
El fluorescente parpadeó tres veces y se estabilizó.
Aquí estabas. En la cocina de un semisótano alegal de Carabanchel, con quinientos euros escondidos en una caja de zapatos debajo del colchón, preparándole café a una mujer que había dejado de vivir hacía años, un sábado a las once de la mañana, con dieciocho años, con un chupetón en el cuello, con el culo todavía abierto, con el recuerdo de Javier —sus manos, su bigote, su polla gruesa y curvada hacia la izquierda, su forma de follar como si estuviera haciendo un trámite, eficiente y metódico y absolutamente desprovisto de ternura— palpitándote dentro del cuerpo como un segundo corazón.
Y estabas bien.
Esa era la parte jodida. Que estabas bien. Que no estabas llorando en posición fetal ni llamando a un teléfono de ayuda ni teniendo una crisis existencial. Estabas bien. Estabas tranquilo. Estabas preparando café y pensando en la semana que venía con algo que se parecía mucho a la anticipación. A las ganas. A esa electricidad en el estómago que los ricos sienten antes de un viaje a Tailandia y los pobres sienten antes de cobrar, esa impaciencia que te dice que lo bueno está por venir, aguanta, aguanta un ...
LA HISTORIA DE DE RAFA Y DANI 8
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como MADUROPREGUNTAME.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/43557-la-historia-de-de-rafa-y-dani-8