Escrito por: sensiflexi
2303 palabras
A la mañana siguiente, David te despierta más temprano de lo habitual. Hay tensión en su rostro. No dice nada mientras te ordena ducharte y vestirte con uno de los vestidos más elegantes que tienes: negro, ajustado, con escote pronunciado.
"Tenemos una reunión."
No preguntas. Ya aprendiste que preguntar no sirve de nada.
El coche os lleva fuera de la zona turística de Bangkok, hacia una zona residencial exclusiva donde las mansiones están rodeadas de muros altos y vigilancia privada. Finalmente os detenéis frente a una verja enorme custodiada por guardias de seguridad armados.
Tras una llamada, la verja se abre y entráis en un terreno inmenso: jardines perfectamente cuidados, fuentes, estatuas. La mansión al fondo es brutal: moderna, de cristal y acero, tres pisos de altura, con terrazas amplias y una piscina infinita que refleja el cielo.
David aparca frente a la entrada principal. Sale del coche y te ordena seguirlo. Tus tacones resuenan contra el mármol blanco mientras subís las escaleras.
La puerta se abre antes de que lleguéis. Un mayordomo tailandés os invita a pasar a un salón enorme decorado con muebles de diseño y obras de arte que probablemente valen más que todo lo que has ganado en tu vida.
Y allí, sentado en un sofá de cuero negro, está Viktor.
Lo ves con más claridad que anoche. Tiene treinta y dos años, complexión atlética brutal: hombros anchos, brazos gruesos marcados con venas prominentes, pecho y abdomen definidos bajo la camisa blanca entreabierta que deja ver el vello negro y denso que cubre todo su torso. Tiene barba cerrada, perfectamente recortada, que acentúa su mandíbula cuadrada. Sus ojos son de un gris helado, calculadores. Mide aproximadamente un metro noventa. Y su polla, que conociste demasiado bien anoche, mide veintiocho centímetros cuando está completamente erecta: gruesa, venosa, con una curvatura ligera hacia arriba que hace que cada embestida sea más profunda y dolorosa.
Viktor se levanta lentamente y os mira. Su atención se centra en ti durante unos segundos que se sienten eternos. Luego mira a David.
"Siéntate."
No es una invitación. Es una orden. David obedece inmediatamente, sentándose en el sofá frente a Viktor. Tú te quedas de pie, sin saber qué hacer, hasta que Viktor señala el suelo junto al sofá de David.
"Tú, de rodillas ahí. Y no abres la boca a menos que te lo ordene."
El collar vibra amenazante cuando dudas un segundo. Te arrodillas lentamente sobre el suelo de mármol frío.
Viktor vuelve a sentarse y enciende un puro. Da una calada larga antes de hablar.
"Me gustó la mercancía de anoche. Mucho. Tanto que quiero quedármela."
David se tensa ligeramente pero no dice nada. Viktor continúa, dando otra calada al puro.
"Tengo una propuesta que creo que te va a interesar. Cinc...
El dilema de Kemuel 18
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como sensiflexi.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/43374-the-dilemma-of-kemuel-18