Escrito por: Bi_e_l
770 palabras
Después de la fiesta ciega en el warehouse, donde me había perdido en un mar de cuerpos anónimos y pollas sin rostro, el vacío me dejó con una sed que no era solo física. Esa noche de extraños me había liberado de mi identidad, pero también me había hecho anhelar algo más personal, más químico. Las lluvias doradas con Sergio en el centro comercial habían sido un aperitivo; ahora quería un banquete. En los foros BDSM de Barcelona, encontré un grupo: "Amos Dorados", cinco tíos que organizaban sesiones temáticas de piss play. "Experimenta sabores variados, consensuado, límites estrictos. Grupo solo para sumisos selectos". Chateamos: pruebas de salud, palabra "rojo", aftercare grupal. El riesgo era el grupo –cinco amos, exponerme a múltiples, el taboo de ser su urinario colectivo–. Pero el morbo de los "sabores" me atrapó: cada uno prepararía su orina de forma distinta, como un menú degenerado. Quedamos en un sótano privado en el Raval, un espacio con duchas y esteras impermeables, luces tenues y olor a cloro.
Llegué solo, como pedían, con el culo y la boca listos para lo que viniera. Los amos estaban allí: Javier (el líder, 42, musculoso), Toni (35, delgado y sádico), Marc (30, atlético post-gimnasio), Luis (45, barrigón y paternal) y Pau (28, joven y juguetón). Me desnudaron sin palabras, me arrodillaron en el centro de una estera, manos atadas atrás con cinta suave. "Hoy serás nuestro catador, puta. Prueba y traga", dijo Javier, estableciendo el roleplay. El consenso estaba claro: nada forzado, hidratarme entre rondas.
Empezaron con hidratados: Pau, que había bebido litros de agua y té verde. Su chorro fue claro, casi insípido al principio, con un toque herbal sutil que me refrescaba la boca. Me lo dio directo en la lengua, caliente pero ligero, como una lluvia de verano. Tragué fácil, el sabor evocando pureza, frescura –me hacía sentir limpio en mi suciedad, como un reset. "Buena zorra, bébetelo todo". El grupo miraba, pollas duras, el riesgo latiendo: ¿y si no aguantaba? Pero seguí, excitado.
Luego concentrados: Luis, que había evitado líquidos todo el día, comiendo salado. Su pis fue oscuro, amarillo intenso, chorro potente y amargo, con regusto metálico que se pegaba al paladar como alquitrán. Me llenó la boca hasta rebosar, chorreando por el pecho. Tragué con esfuerzo, tosiendo, el ardor en la garganta. Ese sabor me evocaba intensidad, dominancia cruda –me hacía sentir usado de verdad, humillado en lo profundo, pero el morbo me ponía la polla tiesa.
Post-ejercicio: Marc, directo del gym, sudoroso y con proteínas en polvo. Su orina fue turbia, salada con un toque ácido, como vinagre mezclado con almizcle. Me la dio en el pecho primero, empapándome, luego en la boca. El calor post-entreno se mezclaba con el mío, evocando esfuerzo, virilidad –me sentía conectado a su cuerpo trabajado, como si bebiera su esencia atlética. Gemí, t...
Capítulo 6: El Viaje del Sabor Amargo
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como Bi_e_l.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/43298-chapter-6-the-journey-of-bitter-flavor