Dos hombres sin camiseta arrodillados sobre un suelo de baldosas blancas aparecen mojados y cubiertos por chorretones de líquido blanquecino que les cae por el pecho, el abdomen, los brazos y las piernas. Ambos llevan una venda negra en la frente que les cubre parcialmente los ojos, con expresión seria y sumisa, mirando hacia abajo; uno viste pantalón corto oscuro y el otro pantalones grises bajados hasta las rodillas. Detrás de ellos se aprecia parcialmente un tercer cuerpo desnudo de pie, recortado por la luz lateral. La escena transcurre en una habitación sencilla, con cama al fondo, puerta abierta, paredes claras y una iluminación cálida que acentúa el ambiente íntimo, húmedo y explícitamente sexual.