Dos hombres sin camiseta permanecen arrodillados sobre el suelo de una habitación blanca y desnuda, iluminada por un tubo fluorescente en el techo, con una atmósfera fría y clínica. Frente a cada uno hay un plato blanco lleno de pienso seco, similar a comida para perro, colocado directamente sobre el cemento gris. El hombre de la izquierda, más joven, lleva pantalón corto oscuro y muestra arañazos, moratones y heridas rojizas en el pecho y los brazos, con la mirada baja y una postura sumisa. A la derecha, un hombre mayor con barba blanca y pantalón oscuro también aparece herido, con marcas de sangre en el torso y los brazos, apoyando las manos en el suelo mientras observa su plato.