Un hombre gigantesco, calvo y extremadamente musculoso se inclina con gesto agresivo sobre otro hombre tumbado en el suelo, vomitando una gran cantidad de líquido amarillento y viscoso directamente sobre su cara, pecho y abdomen. La escena tiene un tono surrealista y grotesco, con cuerpos hiperrealistas, músculos marcados, piel sudorosa y expresiones de tensión y asco. El hombre del suelo aparece semidesnudo, con pantalones cortos, cubierto de vómito y salpicaduras, mientras una lengua rosada desproporcionada sale de su boca hacia un charco. En el cielo azul con nubes flotan extrañas formas orgánicas parecidas a tentáculos o lenguas con ojos, reforzando una atmósfera fantástica, perturbadora y de pesadilla en un paisaje desértico con cañones rocosos al fondo.