Un hombre musculoso con camiseta negra de tirantes y pantalón corto está sentado en un váter dentro de un baño de mármol, inclinándose hacia delante con una expresión tensa y agresiva mientras sujeta con ambas manos a una criatura monstruosa parecida a una mosca gigante. Del insecto salen patas articuladas, ojos enormes, alas translúcidas y una boca abierta con colmillos, de la que cae un chorro viscoso verdoso hacia el suelo. El ambiente mezcla terror corporal y humor grotesco, con pequeñas cucarachas o insectos sobre las baldosas, manchas de suciedad en las piernas del hombre, una ducha de cristal al fondo, muebles de madera, una bolsa negra junto al váter y una luz cálida en la pared que contrasta con la escena repulsiva y surrealista.