Un hombre desnudo y tatuado aparece en un entorno clínico o quirúrgico, de pie junto a una camilla cubierta con plástico transparente manchado de sangre, mientras manipula unas pinzas o instrumental médico sobre una pequeña herida o zona ensangrentada a la altura de la pelvis. Tiene el torso descubierto, varios tatuajes en pecho y brazos, y la cabeza inclinada con gesto concentrado. A la derecha, sobre la camilla, destaca un pene erecto de aspecto hiperrealista o protésico, cubierto de sangre que escurre desde la punta y por el tronco hasta los testículos. Al fondo hay monitores médicos, cables, bandejas metálicas, carros auxiliares e instrumental, reforzando la sensación de procedimiento médico extremo, modificación corporal o escena de cirugía experimental.