Un hombre musculoso y sin camiseta camina por un camino rural embarrado tirando de un pequeño carro de madera con ruedas, sujeto por un arnés negro de cuero que cruza su pecho, hombros y torso. Lleva una máscara tipo brida sobre la cara, pantalones oscuros manchados de barro, botas altas y brazaletes, creando una escena de estética fetichista y dominación. Sentado en el carro aparece un hombre mayor con chaqueta negra, expresión seria y una fusta o látigo largo en la mano, como si guiara al hombre que arrastra el vehículo. El entorno campestre, los charcos, la tierra húmeda y la luz dorada del atardecer refuerzan una atmósfera dramática, ruda y teatral.