Un joven de aspecto adolescente aparece en primer plano, sin camiseta, con los ojos cerrados y la cabeza inclinada hacia abajo, mientras una tela o mascarilla azul y blanca le cubre parcialmente la boca y queda tirante alrededor del rostro. La lengua sobresale por la abertura central y varias gotas de un líquido blanco y espeso caen desde la boca y se extienden por la barbilla, el cuello, los hombros y el pecho desnudo. La iluminación es intensa sobre la piel, con un fondo oscuro y desenfocado que parece una cocina o estancia interior, creando un contraste marcado y una escena de tono inquietante y explícitamente incómodo.