Un hombre corpulento y musculoso, con el torso desnudo, barba gris y una máscara negra y roja de aspecto demoníaco, domina una escena oscura de estética ritual. Lleva un colgante con una cruz sobre el pecho velludo y apoya una mano con firmeza sobre una persona inclinada boca abajo sobre una mesa, vestida de negro, con la ropa bajada parcialmente y los muslos y las nalgas expuestos. Alrededor arden numerosas velas negras en candelabros, creando una iluminación cálida y siniestra sobre la madera. En el fondo aparecen crucifijos con figuras de Cristo, símbolos ocultistas rojos pintados en la pared y una atmósfera de mazmorra, ceremonia satánica, dominación y tensión teatral.