Un hombre desnudo, calvo y con barba, posa de pie sobre unas dunas de arena con los brazos cruzados y una expresión seria, mirando directamente al frente. Su cuerpo musculoso y velludo aparece completamente descubierto, con el pene visible entre las piernas, mientras permanece descalzo sobre la superficie arenosa. El entorno es un paisaje desértico amplio, con ondulaciones marcadas en la arena, zonas más oscuras de terreno y algunas figuras lejanas apenas perceptibles. Al fondo se aprecia una línea de vegetación y construcciones dispersas bajo un cielo grande, parcialmente nublado, que aporta una luz natural suave a la escena.