Un hombre desnudo yace boca abajo sobre una cama de sábanas oscuras, con las piernas muy abiertas y el cuerpo iluminado por una luz cálida lateral que resalta la musculatura de la espalda, los glúteos, los muslos y la piel brillante. La perspectiva frontal desde atrás centra la atención en el ano dilatado, el perineo, el escroto colgante y el pene visible entre las piernas, con restos de líquido blanco escurriendo por los glúteos y hacia abajo. El rostro aparece de perfil, girado hacia un lado, mientras el ambiente oscuro y pictórico, con tonos dorados y sombras profundas, da a la escena un carácter íntimo, explícito y sensual.