Disfrazada de cerda a cuatro patas comiendo una polla que rebosa lefa
Criatura híbrida con cabeza de cerdo rosa y cuerpo de aspecto humanoide, agachada sobre un suelo gris liso en un estudio de fondo neutro, con grandes orejas caídas, hocico prominente y mirada frontal inquietante. Su piel pálida y lampiña muestra pliegues suaves y una anatomía musculosa, con brazos gruesos terminados en manos humanas apoyadas en el suelo. De la boca sobresale un objeto cilíndrico vendado o cubierto, del que cae un líquido blanco que forma una pequeña mancha en el suelo, aportando un tono surrealista, grotesco y provocador a la escena.