Un hombre desnudo yace reclinado sobre la arena húmeda de una playa al atardecer, con grandes alas blancas desplegadas a ambos lados como si representara a un ángel caído. Su cuerpo musculoso y bronceado aparece iluminado por una luz cálida, con el torso, las piernas y el pene visibles de forma frontal, mientras apoya un brazo sobre una de las alas y mantiene la otra mano ligeramente alzada. El mar queda al fondo con pequeñas olas acercándose a la orilla, y la espuma dibuja líneas suaves alrededor de sus pies, creando una escena artística, sensual y mitológica con estética de fantasía.