Un hombre desnudo posa de pie en una calle nocturna, junto a un bordillo pintado de rojo, blanco y verde y un poste de cemento cubierto de grafitis, manchas de pintura y marcas de manos. Lleva una máscara roja de demonio u oni con cuernos, ojos grandes y una sonrisa dentada, que contrasta con su cuerpo sin ropa. Su postura es frontal y ligeramente ladeada, con un puño levantado cerca del pecho como si estuviera posando con actitud desafiante; se aprecia vello púbico y el pene visible. El entorno urbano parece descuidado, con suelo oscuro, pared de hormigón y restos de pintura, creando una escena cruda, callejera y provocadora.