Un hombre musculoso y desnudo posa en cuclillas sobre un terreno árido, con las piernas abiertas, botas negras de combate y rodilleras verdes, dejando visible el pene entre los muslos. Su torso está muy definido, con pectorales, abdominales y brazos marcados, y lleva barba corta y pelo gris peinado hacia un lado, con la boca entreabierta como si estuviera respirando o gritando. Alrededor hay grandes bloques de hormigón, piedras y restos de una estructura derruida, creando una escena de ruinas en un paisaje desértico y abierto, con llanuras extensas y montañas lejanas bajo un cielo claro.