Un hombre desnudo caracterizado como payaso posa en una calle urbana concurrida al atardecer, con el torso musculoso, pelo largo y rubio, maquillaje blanco y negro alrededor de los ojos, nariz roja y una sonrisa pintada de rojo. Lleva una pajarita multicolor de estilo circense y sostiene su pene erecto con ambas manos, ocupando el centro de la composición con una actitud provocadora. Al fondo aparecen peatones desenfocados caminando entre edificios, escaparates y aceras iluminadas por una luz cálida, creando un contraste entre el ambiente cotidiano de ciudad y la figura explícita, teatral y llamativa del payaso desnudo.