Un carnicero musculoso con barba canosa y gorro blanco aparece en una carnicería de estética surrealista y erótica, rodeado de estanterías llenas de salchichas, embutidos y piezas de carne con formas claramente fálicas. Lleva un delantal verde abierto que deja al descubierto el torso desnudo, el vello del pecho, los pezones y el pene flácido entre las piernas, mientras sostiene con ambas manos una larga salchicha rosada con punta semejante a un pene. El entorno combina mostradores refrigerados, bandejas de embutidos brillantes y paredes verdes, creando una escena provocadora que mezcla oficio de charcutería, carne, masculinidad exagerada y simbología sexual explícita.