Un hombre desnudo y musculoso aparece de pie en el interior de un establo de madera, inclinado hacia delante junto a una puerta abierta por la que entra una luz cálida del exterior. Está descalzo sobre el suelo cubierto de paja, con el pene visible y una expresión seria mirando hacia la cámara. En una mano sostiene o manipula una cabeza de caballo situada entre sus piernas, mientras al fondo se aprecian boxes, barrotes metálicos, vigas de madera y otro caballo parcialmente visible en la penumbra. La escena combina un ambiente rural de granero, heno, animales y luz natural intensa, con una composición llamativa y explícita.