Una escena surrealista al aire libre presenta una gigantesca figura masculina desnuda integrada en un paisaje urbano, con unas piernas enormes y un pene descomunal en erección que se eleva en diagonal hacia el cielo azul, mostrando venas, textura brillante y el glande claramente definido. A ambos lados aparecen dos hombres vestidos a escala gigantesca: uno con sombrero, camiseta gris y pantalón corto apoyado cerca del pubis, y otro con gorra, camiseta oscura y vaqueros levantando una mano como si tocara o señalara el falo. Debajo se distinguen carreteras, coches, árboles, aparcamientos y edificios pequeños, reforzando el efecto de montaje fantástico y provocador.