Escena del infierno. Demonio lujurioso eyaculando, al fondo se divisan ánimas en pena.
Un demonio musculoso con cuernos curvados domina una escena infernal entre llamas, humo oscuro y figuras encapuchadas de aspecto religioso o espectral. Su cuerpo desnudo y tatuado aparece iluminado por el fuego, con piel brillante, expresión severa y una barba recortada, mientras sostiene un tridente metálico en una mano. La composición mezcla imaginería satánica, fantasía oscura y ritual, con monjes sombríos alrededor, nubes tormentosas al fondo y brasas flotando en el aire. En la parte inferior, un pene erecto expulsa un chorro de líquido hacia el fuego, añadiendo un elemento sexual explícito y provocador dentro de la estética demoníaca, apocalíptica y teatral de la escena.