Un pene blanco de aspecto cerámico o de silicona aparece colocado verticalmente sobre un plato blanco en una mesa de comedor, presentado casi como un postre decorativo con una salsa marrón alrededor de la base. Junto a él hay un pequeño objeto rojo con forma de pene, segmentado como un caramelo o adorno erótico, apoyado en el borde del plato. La escena está ambientada como una cena formal, con copas de vino tinto, cubiertos metálicos, platos vacíos y sillas de madera al fondo, creando un contraste llamativo entre la vajilla elegante, la iluminación cálida y el contenido sexual explícito de la composición.