Una mujer desnuda está recostada en un sillón oscuro, con las piernas abiertas y el cuerpo cubierto de aceite o líquido brillante bajo una luz cálida y anaranjada. Sus pechos quedan completamente visibles, con los pezones iluminados, mientras una mano sostiene su pelo a un lado y la otra descansa sobre el pubis, tapando parcialmente la vulva. Desde la derecha, otra persona vierte un chorro de líquido sobre su pecho con una botella o recipiente, creando una escena íntima y explícita de baño corporal. Al fondo aparecen espejos redondos en la pared y una decoración tenue, con ambiente doméstico, sensual y muy cercano.