Dos adultos desnudos o semidesnudos posan de forma provocativa en una calle estrecha y mojada de noche, iluminada por farolas cálidas y escaparates cerrados. La mujer está reclinada sobre el adoquinado brillante, con las piernas abiertas, el pecho descubierto y el pene visible entre los muslos, mientras sonríe mirando al hombre. Él, musculoso y con barba, lleva un tanga negro muy reducido, está inclinado hacia ella y le toca el pecho y el cuello en una interacción íntima y juguetona. El ambiente urbano nocturno, el suelo húmedo, los cuerpos brillantes y la perspectiva de la calle crean una escena sexual explícita y teatral.