Cuatro hombres desnudos aparecen de espaldas frente a una pared de aspecto áspero, orinando de pie sobre un suelo de baldosas mojado. Sus cuerpos están iluminados con una luz cálida que resalta la piel húmeda, la musculatura de la espalda, los hombros, las piernas y las nalgas descubiertas, mientras los chorros de orina caen hacia el suelo formando charcos amarillentos. La escena tiene un carácter crudo y explícito, con una composición frontal desde atrás que enfatiza la desnudez masculina, la postura relajada y el gesto cotidiano de mear en grupo contra una pared, en un entorno cerrado y austero.