Un hombre joven y musculoso posa desnudo frente a un espejo de baño, sujetando un móvil negro para hacerse un selfie mientras saca la lengua. Tiene el torso definido, abdominales marcados, brazos fuertes y varios tatuajes visibles en el pecho, hombros, brazos y costado; lleva collar de cadena, pulseras y un pendiente. Su pene y escroto quedan completamente expuestos, con vello púbico recortado. El entorno es un baño moderno con paredes de mármol gris, espejo grande, lavabo oscuro, grifo negro, encimera clara y una manguera o tubo visible bajo el mueble, creando una escena íntima de autorretrato corporal.