Un hombre joven con chándal rojo y blanco de estilo deportivo está sentado de forma relajada en un banco de madera cubierto de grafitis, con las piernas abiertas y una mano apoyada en el respaldo, mientras mira hacia un hombre con traje azul que se agacha frente a él junto a una de sus zapatillas rojas y blancas. La escena ocurre en un parque urbano al atardecer, con árboles, farolas encendidas, edificios al fondo y una acera amplia. El contraste entre la ropa informal del deportista y la apariencia formal del hombre con corbata crea una situación llamativa, casi cinematográfica, con otras personas desenfocadas conversando en segundo plano.