Un vestuario con taquillas de madera abiertas aparece desordenado, con camisetas deportivas colgadas, ropa doblada en los estantes y varias zapatillas repartidas por el suelo. En primer plano hay una sudadera gris tirada sobre el parquet, manchada por un líquido blanco espeso que también se ha derramado formando un charco junto a unas zapatillas plateadas con cordones negros. Al fondo se ven más pares de calzado, prendas de colores y puertas de armario entreabiertas, creando una escena de vestuario deportivo descuidado, con ropa sucia, suelo manchado y ambiente de uso cotidiano tras un entrenamiento.